
El mundo de las finanzas está experimentando una revolución silenciosa—una que no proviene de las salas de juntas de Wall Street ni de las reuniones de política de los bancos centrales, sino de código descentralizado que opera en blockchains públicas. En 2025, las Finanzas Descentralizadas (DeFi) ya no son un experimento de nicho; son una infraestructura financiera global que desafía la banca tradicional, redefine la propiedad y empodera a los individuos con
control sin precedentes sobre sus activos.